jueves, 26 de octubre de 2017

Mini tuto de DOSBox

Muchos juegos y aplicaciones se han desarrollado para DOS y más allá de lo nostálgico, puede ser útil para recuperar datos cautivos en aquellos programas o sólo por la diversión de volver a ver a los grandes dinosaurios caminando libres por la pantalla de nuestros equipos modernos.
Las viejas aplicaciones ya no son compatibles con los nuevos sistemas operativos. Sea porque no soportan los nuevos estándares o porque la velocidad de los procesadores actuales hacen imposible su visualización. La solución al problema es usar un software que pueda emular las características de los equipos de fines de los años 90 y DOSBox hace exactamente eso: emular una PC x86 con DOS en plataformas que no tienen DOS, como W7, W10, Linux, BSD y Mac.
Tengo una pequeña colección de juegos de DOS que guardo con mucho cariño. De cuando los desarrolladores hacían juegos con ganas de hacer algo divertido, de innovar, de experimentar y no sólo de ganar dinero. Pero no nos pongamos nostálgicos, ya habrá tiempo para eso cuando terminen de leer este mini tuto sobre cómo correr algunos juegos y programas de DOS.






AVISO
El uso del DOS es casi el mismo en Linux y en Windows, así que vale para ambos. Lo único diferente será la instalación del emulador y una mínima variante en la manera de escribir las rutas de acceso.
Si queda alguna duda o surge un inconveniente, pueden dejarla en los comentarios o ir directamente a la wiki de DOSBox, donde se explica todo (en inglés).

DESCARGAR E INSTALAR
Se puede descargar el emulador en SourceForge o a través del sitio oficial de DOSBox. Hay que buscar el instalador adecuado para cada sistema operativo. En Windows es el win32-installer. Se descarga, se ejecuta y se siguen las instrucciones. En Linux, lo más sencillo es buscar DOSBox en cualquiera de sus repositorios e instalar desde ahí.

IMPORTANTE
Asegurate de tener el software que vayas a emular en un lugar de fácil acceso. Por lo general lo tendrás en un disco o en una imagen (rom). Si es una imagen, sugiero ponerla dentro de una carpeta en el directorio raíz. En mi caso, tengo una llamada 'dosroms'. En Windows sería C:\dosroms. En Linux, /home/dosroms.
El nombre de las carpetas debe ser corto y claro. Trata de evitar el uso de espacios, acentos y más de 8 caracteres. El nombre 'Juegos de Acción' podría traerte muchos dolores de cabeza si no estás familiarizado con la manera en que se nombraban los archivos y directorios en el viejo DOS.

MONTAR LA IMAGEN
Cuando lances la aplicación vas a encontrar un prompt. Para quien no lo sepa, es un guión en espera de que ingreses tus comandos. El primero será 'mount' y se usa de la siguiente manera:
 
z:\>mount c C:\dosroms
 
Esta linea le dice al emulador que debe montar lo que haya en la carpeta C:\dosroms como un disco virtual y llamarlo 'c'.
En Linux sería z:\>mount c ~/dosroms

CAMBIAR DE DIRECTORIO
Ahora toca cambiarse al directorio recién montado. Para eso sólo hay que escribir c: (con los dos puntos) y pasaremos de ver el prompt en z:\> a verlo en c:\>
 
z:\>c:

LANZAR EL JUEGO
Pongamos por ejemplo el Virus; un juego de Rainbird del año 1988.
Si yo monté el c en la carpeta /dosroms/virus, solo tendré que tipear 'virus' en el emulador y se ejecutará el juego.

c:\>virus

Simple, siempre y cuando sepas qué archivo ejecutar. ¿Y cómo averiguamos eso? Con el comando dir, que nos mostrará el directorio c, que en la vida real será la carpeta que montamos. Husmeando un poco en los archivos, veremos que hay uno con el nombre del juego (o algo similar) y que tiene terminación .exe. Pues ése es nuestro amigo. Sólo tipeamos el nombre del archivo y listo. Tendremos la aplicación corriendo como en 1988.

OBSERVACIONES
Algunos juegos piden instalación antes de jugarlo. Entonces hay que buscar usando 'dir', como vimos antes, un archivo setup. Luego de ejecutarlo y seguir sus instrucciones, podremos lanzar el juego como siempre.

CONCLUSIÓN
Que sea viejo no significa que sea malo. Muchos juegos son grandes clásicos y sobre ellos se forjó toda la industria de hoy. Creo que merecen tener un espacio en nuestros equipos para seguir brillando como en aquellos tiempos. Mientras tanto, a jugar que se acaba el mundo!

lunes, 2 de octubre de 2017

Secretos familiares ¿Decretos personales? - Diana Paris

 Siempre digo que a mí los libros me llegan. Tanto sea que alguien me haga un regalo o que vea el libro en una vidriera y me envenene hasta tenerlo en mi casa nuevito y recién comprado, los libros me llegan. A veces tengo la sensación de que están un montón de tiempo esperando a que sea el momento. Quietitos en un estante de una librería, en la biblioteca de un amigo o en la mia propia. Silencioso, sin que yo lo sepa, el libro está esperando a que crezca. Pacientemente, aguanta polvo y hollín hasta que estoy lo bastante maduro para esa nueva lectura. Tal vez alguien con ganas de hacer un bien y con buen ojo para encontrar el momento, se desprende del objeto para que siga camino hasta mi biblioteca, de donde tal vez algún día, también siga camino hacia otros estantes que lo necesiten.
Este es el caso de Secretos familiares, de Diana Paris. Una persona que conocí apenas por un par de meses, terminó regalándome el libro. Lo acompañó con una carta en la que me decía que tarde o temprano me serviría. Por aquel entonces, mi mamá no se había enfermado todavía y a partir del planteo del libro, comencé a preguntarle un poco sobre la historia familiar. Tuvimos tres o cuatro conversaciones en las que me contó parte de su historia, pero siempre fueron anécdotas de la vida cotidiana, con cierto toque de humor. Deliciosas, por supuesto, pero detrás de todo eso había una oscuridad que intuí desde chico y que no supe desvelar. En la cronología familiar hay un par de huecos, por parte de ambas familias, materna y paterna, que van a requerir de la memoria de alguien más. Algún amigo o pariente lejano (o alejado) que haya vivido parte de la historia y pueda echar algo de luz sobre estas vidas que ahora ya no están y que empiezan a hablar desde las fotos, desde las cartas y las postales.
No sé bien por qué caminos me llevará remontar mi árbol familiar, pero será una aventura interesante. El libro ha sido un puntapié inicial, literalmente hablando, una primera patada en el culo para ponerme en marcha sobre el tema y empezar a sanar poco a poco todo aquello que se calló en su momento y que hoy pide ser revelado.
Dicen mis médicos brujos que ahora necesito hacer algo que se llama constelaciones familiares y mi terapeuta me prestó otro llamado ¡Ay, mis ancestros! de Anne Ancelin Schützenberger, que recién estoy empezando.
Conclusión, super recomendado el libro "Secretos Familiares ¿Decretos personales?" de Diana Paris. Ameno, sorprendente y explicado en un lenguaje accesible para quien no tiene conocimientos técnicos sobre psicología, es un libro que cambia vidas, te embarca en una búsqueda propia y auténtica de tus raíces hacia tus ramas. Siempre y cuando estés listo para zarpar.

martes, 26 de septiembre de 2017

Probando Peppermint

El por qué
Suelen caer en mis manos computadoras viejas, desahuciadas por sus antiguos dueños, que cometen la crueldad de comprarse aparatos nuevos y hacer a un lado aquellos que tan fieles han sido durante tanto tiempo. Así como hay quien da asilo a animales callejeros, yo suelo dar una nueva oportunidad a esos equipos descartados, inhumanamente reemplazados por algunos que, tratando de minimizar el daño psicológico perpetrado en el pobre bichito lo tratan de 'obsoleto'. Es por eso que inauguro con este post, la etiqueta Tecnología, en la cual voy a comentar todas las trastadas tecnológicas que vaya perpetrando.

Mi experiencia
Hace poco me hice con una notebook que debe tener siete u ocho años, con un Windows 7 que ya estaba quedando grande, lleno de malware y de programas mal desinstalados. Esta vuelta decidí probar Linux Peppermint; una distribución basada en Ubuntu con escritorio LXDE, y la verdad es que corre muy bien.
La instalación fue muy sencilla (incluso para un novato como yo). Prácticamente traía instalado todo lo que yo necesitaba para ese equipo. Solo tuve que agregarle un par de programas más específicos, pero con los gestores de software que tiene, no hubo mayores problemas. Un par de retoques por aquí y por allá y listo. Por ejemplo, el fondo que viene por defecto no me gusta, así que haciendo click derecho sobre el escritorio se puede elegir de entre una variedad de imágenes e incluso usar las propias, ya que tiene un par de herramientas muy útiles para ir retocando el aspecto de todo el escritorio hasta que quede como más te guste o tengas que volver al ponerlo como viene por defecto porque hiciste un pastiche de colores insoportable.



Peppermint OS, puede bajarse del sitio oficial: http://peppermintos.com


La nube y un mini tuto de ICE SSB
Lo primero que llama la atención de Peppermint es que se trata de una distro concebida para trabajar en la nube (cloud-computing). Viene con una aplicación llamada ICE SSB (Single Site Browser) que te permite tener un sitio como Twitter, para citar solo un ejemplo, corriendo como si fuera un programa de escritorio. De esta manera, vienen como de muestra, Dropbox, Gmail, Gdrive y Pixlr, pero es muy fácil crear tu propia "aplicación" usando ICE.






Como se ve en la imagen, hace falta muy poca configuración.
1.- Ponerle el nombre que quieras que tenga tu aplicación. Personalmente, encuentro muy útil abrir el menu de inicio y tipear las tres o cuatro primeras letras del programa que quiero correr y darle enter.
2.- Poner la URL simplemente copiando la dirección web y pegándola en este campo.
3.- Elegir en qué lugar del menú quisieras encontrar tu aplicación
4.- Elegir un ícono (recomiendo usar el favicon del sitio web, casi siempre funciona bien)
5.- Y por último, elegir el navegador con el que te sientas más cómodo. ICE viene con tres o cuatro opciones. Chromium, FireFox o Vivaldi. Peppermint viene solo con Chromium, yo instalé FireFox y no conozco Vivaldi.
 6.- No queda más que pinchar en el botón de inicio y buscar la nueva aplicación como si fuera un programa instalado.

Mi opinión
Simple, estable, rápido y útil para trabajar en la nube.
Peppermint viene con unos pocos programas esenciales instalados, pero tiene doble gestor de software, aprovechando también el enorme repositorio de Ubuntu. Entre eso y el ICE que ya comenté, puede transformarse en una herramienta muy completa y fácil de usar para los que buscan un sistema operativo diferente.

Por supuesto que si alguien tiene otra opinión o quiere agregar algo, puede hacerlo en los comentarios. Será muy bienvenido.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Technosphere


¿Sabían que existió algo en internet que se llamó Technosphere?
No todo era bbs y texto plano en la prehistoria de la WWW.


En un muy resumido pantallazo, puedo decir que Technosphere era un mundo 3D, habitado por formas de vida artificial creadas por usuarios de internet.

 
Había una página inicial para crear tu Techo bichito. A manera de un Frankenstein, podías elegir el tipo de cabeza, cuerpo, medio de locomoción, ojos y poco más. Le ponías nombre y lo largabas a retozar libremente por el mundo virtual, junto a los otros seres.  

 


Luego tenías un buscador donde ponías el nombre del bichito y podías ver en qué andaba. Si comía, si se había reproducido, si se había peleado o si se lo habían comido.


También podías ver imágenes tomadas en distintos momentos del ecosistema generado en forma fractal, como cuando sacan fotos de eventos en el colegio de tu hijo y las mirás buscando a ver dónde lo escracharon al pobrecito.




El proyecto era interesante desde varios aspectos, ya que proponía un ecosistema virtual basado en la combinación de los distintos componentes corporales que iban mezclándose con otros si lograba tener descendencia, en un entorno fractal donde las criaturas se agrupaban o segregaban según características y afinidades físicas y porque era el primer simulador de vida artificial online (de esos que hoy hay tantos).


Lamentablemente, el proyecto cerró sus puertas (¿O debería decir sus ventanas?) en el año 2006. Ocupaba una máquina en una universidad de Inglaterra y seguramente les quedara chica para las dimensiones que tomó la cuestión o tal vez necesitaran la máquina en la universidad para cosas "más serias". El caso es que nos quedamos sin nuestro observatorio de bichitos.

Finalmente, resta decir que buscando información que ayudara a mi memoria, me encontré con la grata sorpresa de que hay gente que quiere revivir el experimento en el mundo móvil, a través de una app. Acá pongo su link y mis dos pulgares arriba: http://technosphe.re/

viernes, 30 de junio de 2017

Rebelión

Nos tomamos de la mano. Luego de haber vivido tantas cosas juntos, aceptábamos el final con los corazones unidos. Nuestras miradas se cruzaron un segundo y en ese lapso pudimos vernos reflejados uno en el otro. Salvajes e indómitos como siempre vamos a recordarnos. Abrimos la boca enorme y con un grito de locura echamos a correr hacia la soldadesca que comenzaba a abrir fuego, tratando de matar algo que nunca podrán hacer desaparecer.